Seguidores

Buscar este blog

lunes, 30 de julio de 2012




Recibi esta carta y esta oracion de una querida amiga y las publico porque creo que describen muy claramente a la mayoria de "peruanos"





FELÍZ 28 DE JULIO

PATRIA MIA!!!!


CARTA DE UN CIUDADANO:


Amada República Peruana:

Te escribo esta carta para pedirte disculpas por los que te hacemos sufrir, tanto yo como mis compatriotas y todos los que habitan tu suelo.

Soy de los que se quejan porque la ciudad está sucia y cuando termino de beber una gaseosa dejo la lata en el cordón de la vereda.

Soy el que critico la falta de solidaridad y cuando otro pide limosna para él o para alguna institución de caridad se la niego.

Soy el que cruzo por el medio de la calle, el que escribo y ensucio los frentes de las casas, el que dejo que mi perro ensucie la vereda.

Soy el pequeño comerciante que trato de eludir la mayor cantidad de impuestos y el gran empresario que da coimas para que se apruebe una ley que me favorezca.

Soy el profesional que estudió gratis en tus colegios y me marché al exterior por no tener futuro.

Soy el economista que aconsejó invertir en tus bancos y guardo mi plata en el exterior.

Soy el colombiano, el argentino, el boliviano y el chileno que trabajó en tus tierras, usó gratis tus escuelas, tus hospitales y lo que ganó se lo llevó a su país.

Soy el sindicalista que pregonó defender los derechos del pobre trabajador explotado, mientras vivo en una mansión y tengo una suculenta cuenta bancaria.

Soy el legislador que sancionó las rebajas en sueldos y jubilaciones mientras apruebo mi aumento y el de mis pares.

Soy el presidente votado por la mayoría gracias a una cantidad de promesas que jamás cumpliré.

Soy el peruano nacionalista que ahorra en dólares. Soy uno de todos esos y muchos otros más.

Por eso es que por medio de esta carta, querido Perú, quiero pedirte perdón.

Te saluda con tristeza un habitante de tu tierra.........



Hoy te pido Señor por mi Patria.

Por mi pobre Patria, tan rica y tan pobre.

Por este país, vapuleado y vendido a manos de impíos que buscaron sólo su propio bienestar.

Te pido por los obreros que reciben sus salarios atrasados y por aquellos que han perdido incluso el jornal por no haber trabajado.

También por los campesinos que ven el fruto de su trabajo ofrecerse a un precio indigno mientras otros lucran a su costa.

Por los pequeños industriales y fabricantes, Señor,

que ven cerrar sus sueños y junto con ellos el de empleados y sus familias que no pueden mantenerse si las persianas se bajan.

También acuérdate Señor, de los maestros cuyo trabajo está tan descalificado que pareciera una burla decir que la educación es importante en el Perú.

No te olvides de los jóvenes.

Jóvenes que hoy ven en los adultos la frustración y el desaliento.

Que no desean el país que reciben en herencia, pues su futuro cada vez se encuentra más hipotecado. Que buscan su primer trabajo y no lo encuentran y han debido dejar sus estudios porque en sus hogares necesitan de sus manos.

Mira, Señor, a los niños, a todos los niños, especialmente los que crecen

en la marginalidad y la pobreza, para quienes la delincuencia parece su única salida, porque el hambre y la miseria los rodean.

Y a aquellos que la violencia y el desafecto los llevaron a ser violentos.

Ten compasión de las familias.

Fíjate Señor lo difícil que se les hace seguir unidos, llegar a fin de mes, cuando la comida escasea o el salario no llega y la desesperanza se contagia a los hijos.

Bendice a las madres solas, a los padres desocupados, a los hijos huérfanos. Sé tú su Providencia y cuídalos como a los lirios del campo o a los pájaros del cielo.

Por último Señor, te pido por los que primero están a tu cuidado:

los enfermos terminales, los abandonados, los jubilados y los abuelos sin jubilación, los que perdieron su dignidad viviendo de la basura, los sin techo, los que cayeron en las redes de la prostitución y la violencia, los que no tienen qué ponerse, los que tienen hambre o frío, los que son abusados, los que se mueren por falta de remedios, los que están presos, los que deberían estarlo, los inocentes que pagan los pecados ajenos.

Escucha Señor mi súplica. Que tu compasión y tu misericordia recubran mi país.

Que tu amor llene tantos vacíos y nos devuelva la esperanza.

Sólo Tú Señor puedes obrar milagros. Porque a Ti Señor, te pertenece esta Patria mía.

Amén.





1 comentario:

Maria Teresa dijo...

Asi sea, que el Señor nos proteja de nosotros mismos.