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jueves, 28 de marzo de 2013

THE DREAMER (EL SOÑADOR)


Acabo de ver una película, en TNT, titulada “El Granjero astronauta”; en ella, Charles Palmer, un ex piloto y postulante a astronauta, que abandonó el programa espacial al morir su padre y, además, ingeniero aeronáutico, construye en su granja un cohete, al que le puso por nombre “The Dreamer” y, luego de enfrentarse a la estupidez estatal, que, como vemos,   no es propiedad exclusiva de los peruanos, logra despegar, salir al espacio, orbitar varias veces la tierra y regresar sano y salvo.
La película es una comedia, pero, para mí, fue una máquina del tiempo y un motor cohete de impulso …  debo confesarte que lloré casi las dos horas de duración.

 Lloré recordando cuando, en quinto de primaria, en 1960, en los inicios de la era espacial, no recuerdo si antes o después de la experiencia de los alumnos de cuarto de secundaria de mi colegio, el “Hipólito Unanue” que construyeron y lanzaron un cohete con un loronauta, que falleció en el incendio de la nave, decidimos con un compañero, Gustavo Bardales, construir nuestro propio cohete. Lo hicimos en su casa, un departamento en un edificio, cerca del colegio, más o menos a la espalda de la fábrica D´onofrio; utilizamos unos tubos de lata en los que venían los rollos de negativo para fotografía, el motor fuera de borda de una lancha que yo tenía, una pila y alcohol o ron, no recuerdo bien … el hecho es que, al probar el motor, el cohete despegó, se estrelló contra el techo y se hizo añicos … pero ¡voló! … Años después, Gustavo y yo ingresamos a la Escuela de Oficiales de la Fuerza Aérea del Perú ; Gustavo falleció, de Teniente,  en un accidente en un Twin Otter, en la selva, el día de mi cumpleaños, 4 de Diciembre de 1973.
Lloré recordando cuando utilicé, en el Space Camp, al lado de la Base espacial Kennedy, en Cabo Cañaveral,  el mismo equipo que habían empleado los astronautas del proyecto Apolo para acostumbrarse a la gravedad de la Luna, mientras turistas me tomaban fotos o grababan en video.

Lloré, cuando ya en el espacio, lo primero que dijo Charles Palmer fue: -“Aquí es donde vive el sueño” y recordé la emoción que sentí cuando nos dijeron que de nuestra promoción deberían salir los primeros astronautas peruanos y la que sentí en mi primer vuelo solo.
Lloré mientras veía la altanería e ignorancia de los funcionarios públicos frente al proyecto de Charles Palmer, y recordé cuando regresé, en 1976, de la Universidad de Waterloo, en Canada, en la que había empleado una red de computadoras y navegado en la Arpanet, hoy Internet y presenté un proyecto para instalar una red del Sector Público a fin de que se tenga centralizada toda la información relevante para el Estado y disminuir los costos de desarrollo de software, que era el mismo para todos los ministerios, pero que era desarrollado independientemente por cada uno de ellos; no sé por qué, pero me enviaron a INICTEL, donde un funcionario de edad avanzada me dijo que eso lo había pensado él hacía ya unos veinte años, pero que aquí, en el Perú, no se podía hacer; le contesté que si él hubiera pensado eso cuando me dijo, no estaría sentado allí sino que sería millonario porque a su lado, Julio Verne hubiera sido un niño de pecho …

Lloré cuando recordé que, en 1999, cuando era profesor en la Universidad San Ignacio de Loyola, presenté a los dueños, en ese entonces aún eran socios Raúl Diez Canseco y Carlos Boloña, la primera versión de mi documento “El Valle del espacio” , en el que propongo la creación de un Centro de Estudios Aeroespaciales, documento que nunca tuvo respuesta, pero, ocho años después, la Universidad creó una nueva Facultad…¡de Derecho!
Lloré, cuando recordé la emoción con la que Dennis, el hijo del embajador de Suiza en el Perú, en el año 1988, nos contó, en el aeródromo de Collique, que debe ser recuperado por la sociedad para que siga siendo la cuna de los pilotos civiles el Perú, que su papá se iba a reunir con el Presidente Alan García para ofrecer, a nombre de su gobierno, la instalación de una planta de ensamblaje del avión Pilatus Porter, en el Perú y que el 85% de los componentes iban a ser fabricados en el Perú … y la decepción cuando, días después nos dijo que el proyecto no se iba a realizar y que su papá había pedido que lo envíen a otro país … se fue al África … Alan García debería explicar qué ocurrió en esa reunión; estoy seguro que si lo recuerda.

Me seguí deshidratando, pues recordé que, al cumplir 42 años sentí que estaba demasiado viejo ya para ser astronauta, me deprimí de tal manera que sentí que iba a morir, renuncié a la Gerencia General de una gran empresa y me quedé encerrado como un año, esperando a la muerte …
De pronto, no sé si porque se me terminaron las lágrimas o porque se encendió el cohete, dejé de llorar y recordé que John Glenn, que en 1962, a los 41 años de edad, fue el primer astronauta norteamericano que orbitó la Tierra, volvió al espacio, en el transbordador Discovery, a los 77 años de edad; me volví a sentir aún joven y vino a mi mente que hace algunas semanas, leí en Facebook que un grupo de peruanos ha presentado un proyecto para la creación de una zona franca para las industrias aeroespaciales en la costa del Perú y que el Alcalde de Ica había ofrecido o había donado ya un terreno para este fin.

 Creo que este proyecto debe hacerse realidad, que todos los verdaderamente peruanos debemos apoyarlo; que debemos cuidar que los rateros de siempre no intervengan para “ganar alguito”; que debes colaborar compartiendo este documento con tus amigos de las redes sociales en las que participas; que si tienes o conoces a alguien que tenga un familiar o amigo que pueda apoyar para que el Presidente apruebe e impulse este proyecto, lo haga de inmediato. Que colabores para que esto se haga realidad pronto y que, de repente, aún pueda decir yo también, como Charles Palmer, desde el espacio, “AQUÍ ES DONDE SE VIVE EL SUEÑO” …

10 comentarios:

julio acosta dijo...

Tito, soñadores, como la del sueño, que relatas, es un elogio a la imaginación divina. Volar, como lo hicimos siendo cadetes FAP es un pedazo del cielo en nuestras vidas.
Volar mi hermano, es la ´pastilla de consuelo en mis días, al recordar, la perfecta creación. Dios, nos ha bendecido con la vida en vuelo.
Felicitaciones tito, no llores más, que seremos dos.

julio acosta dijo...

ALA DE ORO
Teniente FAP Miguel De Souza - Pexioto
Volando, lograste ser el mejor,
tu nombre, en cuadro de honor,
ala de oro, cazador de corazón.
Se anida un destino fatal,
en el desierto de tu vida,
elevando tu alma al eterno.
Hondo dolor, al no entender tu partida,
cuando reunidos, brindamos como hermanos.
Cómo entender al destino, cómo vivir sin el amigo.
! Ah cruel destino ! Que truncó tu vuelo.
Hay golpes tan fuertes, yo no sé.
Quizás, son los recuerdos,
los que abren las heridas de mi alma.
O tal vez, la venida del último vuelo,
para fijar la mírada en todo lo vivido,
y empozar los sentimientos en el cielo.
Hay golpes tan fuertes, yo no se.
Miguel, descansa en paz, hermano.

julio acosta dijo...

ALAS ROTAS

Alas rotas sin piedad,
sin aviso de perdón.
Firman la sentencia,
como trofeo de sanidad.
Crucificado y azotado,
acusado de volar.
Qué culpa tengo,
para no volver,al cielo.
Que alguien me explique,
este cruel destino.

julio acosta dijo...

PILOTO
Cuerdas de oro tocaban el ave maría,
agitando mi alma entre mis sueños, y la realidad.
Embrujado por el canto de mi destino,
amanecí sujeto por una cruz en el asiento de una nave.
Tomando el mando corrí por la pista, dejando el plano de la tierra,
los decibeles abrieron mi encriptada audacia,
sólo estaba, henchido de orgullo volaba.
Tronaban las turbinas, abriendo paso,
mi puño sujetaba firme el mando,
esperando la eternidad del tiempo,
de pronto, viré haciendo angulo recto,
dando vida a la imagen grabada en mi mente,
de un Sabre sobre Las Palmas.
Sentí nacer lo inexplicable, volando cien horas,
para realizar en una, toda la maniobra,
agilmente corté motor, bajando tren de aterrizaje.
Flotando, enfrenté la realidad, abrazando sus líneas,
cobijándome en el regazo de una ilusión,
para volar, mil horas más, como un Caza de corazón.

julio acosta dijo...

NIDO DE AGUILAS

Aguila de raza,
levanta vuelo,
despliega sus alas,
bajo el sol de la bahía.

Aprieta el puño,
toma el mando,
vuela fuera del nido,
sus maniobras,
en vuelo inicial,
son audacia y coraje,
de la raza al volar.

Aguila, agitando alas de metal,
vuela, con alma de piloto FAP.

julio acosta dijo...


Silueta de mi primer avión,
cortada con el bísturi del tiempo,
agita en mis extrañas,
la libertad del vuelo,
cuando vuelta la mirada,
han pasado cinco décadas,
y no parece, que hubiera sido ayer.

Anónimo dijo...

Por casualidad entre a esta página . Y llore y emocione al leer el nombre de mi hermano Gustavo Bardales. Gracias Sr.Torriani por recordar a mi hermano.
Que le vaya bonito
Edith Miller ( Edith Bardales)
Enviare a mi papa ( casi 92 años) una copia.

Anónimo dijo...

Señor Torriani, tiene más recuerdos de mi Hno. Gustavo?
EDITH

Roberto Torriani dijo...

Estimada Edith: No sabe cuanto me emocione al leer sus comentarios. Si me escribe a rtorriani@gmail.com, con gusto le escribire mas sobre su querido hermano, que permanece siempre vivo en el recuerdo de quienes le conocimos y le enviare dos fotos, que probablemente usted tenga, pero siempre es bueno actualizar. Jesus TORRIANI

Anónimo dijo...

Sali solo en T-41 y en T-37-B año 1967 era Aspirante con 18 años y en mi barrio no creían que podía volar a esa edad hasta que les tuve que enseñar mis diplomas y todos los pilotos acumulaban muchas horas.
Que lastima la pedagogía actual en que los cadetes no vuelan, es por ello que bajo nuestro nivel Internacional ya que a nivel mundial los mejores cazadores intrepidos han sido Italia, Argentina y Perú.
Con mucho aprecio Juan Amador Zuloaga (1967 y 1968)